Psicoterapia para niños y adolescentes que presentan dificultades emocionales, conductuales, sociales, familiares o escolares, y que necesitan desarrollar habilidades para regular sus emociones, mejorar su conducta, fortalecer su autoestima y afrontar mejor los problemas propios de su etapa.
La psicoterapia puede ayudar cuando un niño o adolescente presenta cambios emocionales, dificultades de conducta, problemas para relacionarse, ansiedad, inseguridad, baja tolerancia a la frustración, conflictos familiares o dificultades para adaptarse en la escuela, socialmente o en momentos personales difíciles.
No es necesario esperar a que el problema sea grave. Muchas veces, iniciar terapia a tiempo ayuda a desarrollar herramientas emocionales y conductuales antes de que las dificultades aumenten.
¿Cómo saber si necesita apoyo?
Cuando los cambios emocionales o conductuales afectan su vida diaria en casa, escuela o relaciones, es momento de buscar orientación profesional.
Puede ser recomendable agendar una cita si notas que tu hijo:
La psicoterapia ayuda al niño o adolescente a comprender mejor lo que siente, expresar sus emociones de forma más saludable y desarrollar habilidades para manejar situaciones difíciles. También puede incluir orientación a padres o cuidadores.
Ayudamos al niño o adolescente a identificar lo que siente, ponerlo en palabras y aprender formas más adecuadas de manejar enojo, tristeza, miedo, frustración, ansiedad o impulsividad.
Se trabajan estrategias para mejorar la conducta, seguir instrucciones, respetar límites y disminuir respuestas impulsivas, desafiantes o poco funcionales.
Apoyo para niños y adolescentes con preocupación excesiva, miedos intensos, ansiedad escolar, ansiedad social, inseguridad, evitación, estrés académico o presión escolar.
Se trabaja en fortalecer la confianza, la expresión emocional, la seguridad personal y la capacidad para enfrentar retos, críticas, errores o situaciones sociales.
Apoyo para niños y adolescentes que tienen dificultad para hacer amigos, convivir, comunicarse, resolver conflictos, poner límites o integrarse en grupos.
Trabajo con niños, adolescentes y cuidadores para mejorar la comunicación, el manejo de límites, la expresión emocional y la convivencia familiar.
Apoyo psicológico complementario para fortalecer habilidades emocionales, sociales, conductuales, familiares y escolares en niños y adolescentes con TDAH, autismo o dificultades del desarrollo.
En AMEPSIN ofrecemos psicoterapia infantil y para adolescentes con un enfoque profesional, estructurado y cuidadoso. El trabajo puede incluir sesiones con el niño o adolescente, orientación a padres y recomendaciones para casa o escuela, según las necesidades de cada caso.
Nuestros terapeutas cuentan con formación en Maestría en Terapia Cognitivo-Conductual o están en proceso de concluirla, con supervisión clínica para cuidar la calidad de la atención.
Se explora qué está ocurriendo, desde cuándo, en qué contextos aparece el problema y cómo afecta la vida del niño o adolescente en casa, escuela o relaciones.
Se definen metas claras: mejorar conducta, regular emociones, disminuir ansiedad, fortalecer autoestima, mejorar comunicación o desarrollar habilidades sociales.
El niño o adolescente aprende estrategias adaptadas a su edad para expresar emociones, resolver problemas, afrontar miedos, mejorar hábitos y regular su comportamiento.
En la primera cita se busca comprender qué está ocurriendo y qué necesita el niño o adolescente. Dependiendo de la edad, el motivo de consulta y la dinámica familiar, pueden participar los padres, el menor o ambos.
Cambios emocionales o conductuales que motivaron la búsqueda de apoyo.
Desde cuándo ocurre, cómo ha evolucionado y qué lo mantiene.
Dinámica en casa, relaciones y funcionamiento en la escuela.
Qué se ha intentado antes y cómo ha respondido el menor.
Orientación inicial y definición de objetivos de trabajo terapéutico.
Servicio enfocado en ayudar al niño o adolescente a desarrollar habilidades emocionales, conductuales y sociales. Trabaja regulación emocional, límites, ansiedad, autoestima, conducta, habilidades sociales, hábitos y estrategias para afrontar problemas.
No incluye prescripción de medicamentos.
Servicio de valoración médica especializada en salud mental infantil y de la adolescencia, dirigido a casos más graves, intensos o persistentes, donde los síntomas afectan de forma importante la vida familiar, escolar, social o emocional del niño o adolescente.
Permite orientar el diagnóstico y valorar si, además de la psicoterapia, se requiere tratamiento farmacológico o seguimiento médico especializado.
Puede complementar el proceso de psicoterapia cuando los síntomas requieren una atención más integral.
Agenda una primera cita para recibir orientación profesional sobre lo que está viviendo tu hijo y definir los pasos a seguir.
Agendar cita por WhatsAppAtención presencial en el Centro Histórico de Puebla y modalidad en línea según la edad, motivo de consulta y necesidades del caso.
Si tu hijo presenta autolesiones, ideas de muerte, conducta agresiva grave, crisis severa, intoxicación o riesgo de hacerse daño, acude directamente a urgencias o comunícate con los servicios de emergencia de tu localidad. La psicoterapia no sustituye la atención de urgencias en situaciones de riesgo inmediato.
Atendemos principalmente a niños desde los 6 años y adolescentes. En menores de 6 años, suele recomendarse orientación a madres, padres o cuidadores para trabajar manejo de conducta, regulación emocional, límites, crianza y estrategias de modificación conductual.
En muchos casos participan ambos. El niño o adolescente trabaja habilidades en terapia, pero los padres pueden recibir orientación para reforzar avances en casa, mejorar límites, comunicación y acompañamiento emocional.
Generalmente una sesión dura alrededor de 50 minutos, aunque puede variar según la edad, el motivo de consulta y el tipo de intervención.
Lo más común es iniciar con una sesión semanal. Conforme avanza el proceso, la frecuencia puede ajustarse según los objetivos, avances y necesidades del caso.
Dependiendo del caso, se pueden brindar recomendaciones generales para apoyar al niño o adolescente en el entorno escolar. Si se requiere un informe específico, se debe revisar directamente con el terapeuta.
Sí, se cuida la privacidad del adolescente dentro del proceso terapéutico. Sin embargo, los padres o tutores pueden recibir orientación general sobre avances, necesidades y recomendaciones. Si existe una situación de riesgo, se informa a los responsables para proteger la seguridad del menor.
Ayuda a tu hijo a desarrollar habilidades emocionales, conductuales y sociales con acompañamiento psicológico profesional.